Origen de las tarjetas de visita
01Dic

ORIGEN DE LAS TARJETAS DE VISITA

Antes de conocer el origen de las tarjetas de visita, tienes que saber que las tarjetas de visita son un puente directo al contacto con los clientes y su fácil acceso a los servicios que se ofrecen en ellas. Principalmente se destaca el nombre de la empresa o de la persona que la representa y que, en los casos más comunes, incluye información de contacto como la dirección física, un correo electrónico y los teléfonos disponibles para la atención al cliente.

Con la era de Internet, una gran parte de las empresas se ha modernizado llegando a trabajar desde casa sin dirección física disponible, con lo que se añaden en las tarjetas de visita la página web a la que los clientes podrán acceder, pudiendo así adquirir productos o solicitar servicios online.

ORIGEN DE LAS TARJETAS DE VISITA

Ahora que ya sabemos cual es la finalidad de las tarjetas de visita en la era moderna, nos desplazamos hasta China en el siglo XV donde comenzaron a usarse por primera vez; y al contrario de lo que se suele pensar, estas no llegaron a Europa hasta el siglo XVII. Sus primeras apariciones en la historia europea, se dieron entre la aristocracia francesa y cuyas tarjetas eran entregadas días antes en los lugares que iban a ser visitados por la realeza o por gente que poseía un alto nivel de vida.

Además, en el origen de las tarjetas de visita se crearon una serie de reglas a cumplir para su uso, donde se decía que una persona no podía presentarse en una casa sin haber dejado previamente su tarjeta o sin haber sido invitada por los dueños. Si la visita al domicilio tenía lugar y los señores de la casa no se encontraban en ella, el servicio recogía la tarjeta del visitante y así quedaba constancia de su paso por el lugar.

En un principio y dado que la únicas formas de comunicarse de esa época eran mantener una conversación cara a cara y el intercambio de cartas, las tarjetas de visita solo incluían el nombre de completo del titular y la dirección de su domicilio. Si se querían añadir datos adicionales, se anotaban de forma manual sobre la misma.

TARJETAS DE VISITA EN RELACIONES COMERCIALES

Con el tiempo fueron evolucionando y comenzaron a usarse pequeños dibujos que embellecían los marcos de las tarjetas de visita, ilustraciones básicas que representaban los emblemas familiares e incluso en 1855 comenzaron a incluir las fotografías, lo que supuso el desarrollo de la tarjeta fotográfica.

Todos estos avances conllevaron a que años más tarde, en Inglaterra, se comenzasen a desarrollar las primeras tarjetas de visita dedicadas a las empresas o negocios, donde ya se añadían el oficio que desempeñaba el titular e incluso una lista de precios con los servicios que se ofrecían. Este último uso se ha mantenido hasta la actualidad, evitando toda la ostentación y los diseños barrocos de la época, pasando al total minimalismo para que el cliente se centre únicamente en los datos que se muestran.

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